Esta vez comenzaré la crónica haciendo un poco de historia. Foto de grupo en la ermita de Navahonda donde la tradición sobre la imagen de la Virgen de Navahonda se remonta a los tiempos en que Robledo de Chavela pertenecía aún a Segovia.
En el valle de Navahonda, se encontró una talla de la Virgen, que había sido ocultada por los segovianos durante años para protegerla de la invasión musulmana. En 1114, los segovianos, al averiguar su paradero, la reclamaron a los robledanos y, cuando aquellos intentaron restituir la imagen a Segovia, las caballerías que transportaban dicha talla, a mitad de camino, se negaron a continuar por intercesión de la Virgen, tras lo cual se decidió que la imagen se quedara para siempre en aquel lugar. Pues sí, a este lugar fuimos a parar los Bicycles ya en el último tramo de la ruta, pero antes de llegar aquí, hay mucho que contar:
El día apuntaba chicharrina de la buena desde primera hora de la mañana, sobre las 9:30 hora de salida el calor ya era importante y la crema “bronceadora” que usamos los Bicycles se repartía sobre nuestro cuerpos ( a los que no habéis venido el próximo día os contamos de que se trata esta crema que se va a poner de moda en el club
).
El caso, que iniciamos la ruta y dejando a la derecha las instalaciones de la NASA, comenzamos un “calvario” de 3 kms en los que ascendemos 300m de golpe por pista medio asfaltada. Pero la cosa no acaba aquí, la pista sigue durante 5 kms mas con continuas rampas que nos permiten ascender unos 100m a mayores, pero con unas espectaculares vistas a La Cuerda de la Parada. El lugar fantástico debido a las lluvias de estos pasados días.
A partir de aquí la cosa se complica, empezamos a bajar por pista hacía Robledo de Chavela, pero el GPS nos complica un poco la vida, que si por aquí, que si por allí, que si yo creo que esto parece un camino, que si vamos a probar por allí….. el caso, que no nos aclaramos y decidimos tomar rumbo por carretera hasta el pueblo, no sin antes pinchar Ivan una fabulosa Maxxis Advantage 2.1 que estrenaba ( por cierto muy recomendable ). Una vez en Robledo, tienda de refrescos y fuente de agua, que la cosa está muy calentita y el cuerpo deshidratado.
Repuestas las fuerzas ( no por mi parte que hoy iba en modo OFF ) nos pegamos 2kms de subida para hacer un tramo de bajada endurero que le permitó a mas de uno marcarse algún salto y disfrutar de lo lindo y que nos dejaría de nuevo en el pueblo de Robledo. A partir de aquí, tomamos la ladera que nos llevaría tras ascender otros 2 kms a una trialera muy divertida y con algún tramo pedrolero con final en la ermita de Navahonda. Querría haber disfrutado mas esta bajada ya que era digna de ello, pero ya el cansancio hacía que la bici me llevara a mi en vez de yo a ella.

Continuamos bajando por pista ya de vuelta hacia Navas del Rey, no sin antes poder disfrutar de cerca de las impresionantes antenas de la NASA y hacer un par de pases toreros.

Destacar que la antena de la foto corresponde a la de 70 metros de altura ( la mas grande ) y que utilizan ” en teoría” para hacer el seguimiento de vehículos en el espacio profundo como la comunicación de vehículos Voyager, a más de 10.000 millones de kilómetros de nuestro planeta. No sólo se emplea para enviar y recibir datos de estas sondas espaciales, sino que además se utiliza para obtener información de cuerpos celestes.
Nos vemos en la próxima….!!!!


Ya el domingo, con un sol esplendido y con sólo 15 minutos de retraso partimos 11 bikers comenzando a recorrer un sendero paralelo a la 340 que nos llevaría hasta la primera subida de la jornada. 









































